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El Levante vuelve a primera

Redacción @Futbolestodo
           
Hace 2 años

Con amplia plantilla, un delantero que aún compite por ser el máximo goleador de LaLiga2 y una sólida defensa que ha incomodado a casi todos los delanteros de la categoría, El Levante UD consiguió volver a la Primera División de España menos de un año después del caótico descenso. Buscando superar el récord de 91 puntos logrado por el Deportivo La Coruña en 2012, los Granotas volverán a codearse con los grandes del balompié ibérico la próxima campaña.

El juego del Levante en la división de plata se ha basado más en la solidez defensiva y en la carencia de errores que en un fútbol de amplio caudal ofensivo, pero le ha bastado a los dirigidos por Muñiz para dominar con autoridad el torneo y conseguir el ascenso con seis jornadas de antelación. Fue precisamente el entrenador asturiano la piedra fundacional de este proyecto que tuvo como objetivo permanecer no más de un año en Segunda División, aunado a grandes contrataciones para la espina dorsal de esta rana.

Las contrataciones del guardameta Raúl (quien empezó en el banco pero terminó siendo figura y titular indiscutible), Róber Pier en la zona defensiva, el mediocampista José Campaña y Roger Martí, actual goleador azulgrana, han significado alegrías a granel para los aficionados de la Comunidad Valenciana. Sin embargo, más allá de lo que han aportado estos nombres, la clave del salto a Primera ha sido la eficacia con la que se ajustaron todas las piezas a las ideas de Muñiz.

La temporada del Levante UD puede perfectamente resumirse en dos etapas muy marcadas: un primer trimestre con dominio en los partidos, de posesión, presión y ritmo alto de juego; y otro, iniciado en enero, donde fueron más reactivos y tuvieron menos ocasiones de gol.

Una amalgama que sirvió perfectamente para cumplir con el requisito primordial de la directiva y que se vio consolidada en la jornada 36 cuando recibieron al Real Oviedo en el estadio Ciutat de València. El solitario gol de cabeza de Sergio Postigo tras un saque de esquina fue suficiente para sellar el pase a LaLiga Santander.

Ahora, sin la necesidad de las últimas jornadas, a las ranas sólo les queda disfrutar el trago amargo de la Segunda División, un jarabe que fue necesario para volver con ideas renovadas al mejor fútbol de España.