
Ignacio Benedetti – @Ibenedettip
“Existe mucha evidencia oculta a los ojos de quienes no se sienten estimulados por la inquietud, inacabables desafíos con que enriquecer nuestra vida a través de intentar darles alcance”. Oscar Cano Moreno
La página web Balonazos -una especie de agencia oficial de noticias del fútbol venezolano- anuncia la preparación de Monagas SC de cara a su partido por Copa Sudamericana. De ella, como más adelante veremos, sólo se mencionan aspectos físicos, mientras que de fútbol no hay noticia alguna.
A continuación, con el correspondiente subrayado que lleva a la noticia original, lo enviado por la jefatura de prensa del equipo, reproducido por Balonazos:
Sorprende que en apenas 9 líneas, similar a una conversación de un par de minutos, se publiquen tantos términos técnicos, propios de la medicina, y ninguno sea explicado, sobre todo porque se trata de una “prensa oficial” destinada a informar y educar a sus seguidores. Y ahí la clave: sólo informan, sin respetar la “ignorancia” de quienes los leen y son sus seguidores, quienes en una vasta mayoría no somos médicos ni estudiamos esa carrera.
El sitio web http://www.biolaster.com/ explica lo siguiente en cuanto a la Hipoxia Intermitente:“La hipoxia intermitente supone por tanto el hecho de dormir en una situación de hipoxia (bien natural o artificial), o la realización de hipoxia intermitente en períodos de tiempo muy cortos aunque a una gran altitud simulada porque para algunos autores lo más beneficioso no es solamente el tiempo de hipoxia, sino las fases de cambio entre hipoxia y normoxia ya que la alternancia supone un estímulo añadido”.
Otra de las situaciones a tener en cuenta la ofrece la web Wikipedia, tan distorsionada como criticada, pero de buen uso en este tipo de materias:
“La técnica se basa en inhalar, mediante una mascarilla, aire pobre en oxígeno simulando diferentes altitudes, por periodos cortos de tiempo y alternando con recuperaciones de aire ambiental (21% de O2), hipoxia y normoxia (cantidad normal de oxígeno). Los intervalos tienen que ser protocolizados previamente por una persona entendida y ajustándose a cada individuo, ya que cada deportista tiene una tolerancia diferente a la falta de oxígeno.
“Las sesiones de entrenamiento oscilan entre 60 y 90 min, y para que se noten efectos significativos en el rendimiento, deben de hacerse tres o cuatro veces a la semana durante cuatro semanas. Esto es lo que se denomina «protocolo».
“La hipoxia intermitente se realiza de manera complementaria a los entrenamientos físicos y habituales. Se entrena sentado cómodamente, aspirando aire por una mascarilla, durante intervalos cíclicos de aire pobre en O2 y recuperaciones cortas con aire de la habitación. La duración es de entre 60 y 90 min, y en todo momento el deportista está monotorizado a través de un pulsioxímetro (aparato tecnológico que sirve para saber el ritmo cardiaco y la saturación parcial de oxígeno en la hemoglobina del individuo SPO2). Las intensidades de los entrenamientos se miden por cargas de hipoxia predeterminadas mediante un software”.
Y acá llegamos a uno de los puntos claves: el protocolo, el tiempo y la forma de entrenamiento y su costoso software. Viendo las fotos que entrega el reportaje oficial, podemos observar a los futbolistas con sus mascarillas realizando algún tipo de actividad física, en vez de hacer las sesiones como indican los tiempos actuales: sentados, hidratándose y por espacio de 50 minutos.
La revista Runners, en su versión digital, da una mejor explicación de como debe llevarse a cabo este entrenamiento, y muestra una imagen de donde debe realizarse esta preparación:
Pues bien, después de aburrirlos con tantos detalles técnicos que en nada se acercan al juego mismo, es bueno aclarar que desde el punto de vista del entrenamiento, la Hipoxia Intermitente o la práctica de llegar al estadio del Loja 15 minutos antes de iniciar el partido es lo mismo: ninguno de esos métodos garantiza un resultado y sólo vienen a complementar, si, complementar, al jugador de fútbol, ese mismo al que se entrena sólo desde lo físico y se le aleja cada vez más del balón.
No es una ténica nueva la Hipoxia Intermitente, en el siguiente link que lleva a un trabajo publicado en PDF, Javier Fernández García, nos explica como el Tottenham de Juande Ramos, utilizaba estas cámaras en la temporada 2.007-2.008, así como el futbolista Raúl lo hizo en sus últimos años de actividad en el Real Madrid: www.tacticasdefutbol.com/
Quedan muchas dudas en cuanto a la preparación del equipo venezolano. Interrogantes que no entrega el escueto comunicado oficial en donde sólo 9 líneas son suficientes para que la gente interesada pueda expresar que su equipo hace un trabajo de “Hipoxia Intermitente” sin saber si cuentan con los instrumentos necesarios para poder llevarla a cabo.
No pretendo erigirme en un enemigo de este tipo de prácticas, sólo quiero alertar que las mismas deben ser ejecutadas conociendo que nada garantiza el éxito, y que las mismas deben seguir las corrientes de trabajo de hoy en día, es decir, trabajar hacia lo específico. En pocas palabras, no olvidar que se trabaja para mejorar al futbolista en lo que debe hacer: jugar al fútbol. De nada servirá tener once jugadores preparados para correr un maratón en la altura si cuando les llega la pelota, no saben que hacer con ella.
“Es la hora de la mentira libre que repetida mil veces se transforma en verdad de millares de crédulos. Por las mismas razones, se menciona insistentemente `la necesidad´de que en el fútbol `se unan todos patrióticamente´, y cuando se menciona tal unión de todos se incluye a la prensa. Que obviamente, de estar ùnida´al jugador, al dirigente, a todos quienes están en el negocio del fútbol, no sólo estará también en el negocio sino que estará moral o éticamente (??) imposibilitada de divulgar lo que no convenga al negocio común”. Dante Panzeri, Burguesía y gangsterismo en el deporte.

