Carlos Domingues – @CDominguesP
Escribir sobre lo mismo cansa. El fúnebre 4-0 de anoche en el DF deja algo positivo en la retina del hincha aurinegro, ése que ya no haya como escapar a cada golpe duro que el fútbol le viene dando tan seguido en su mentón. Si, algo positivo, aunque usted no lo crea, como dibujaba Robert Ripley
El 4-0 no es escandaloso si usted sigue revisando la página web y se entera que ayer precisamente, pero un poquito más temprano, Atlético Nacional de Medellín le dio un sopapo a Peñarol en su propio hogar, el vetusto pero innegablemente histórico Centenario de Montevideo. Eso sólo si se mira el resultado. Si grabó el Cruz Azul – Táchira, no lo vuelva a ver más nunca, no vaya a ser tildado de masoquista. Si lo hace, deténgase solamente en dos intervenciones que hizo quizá el jugador aurinegro menos nombrado por todos. Dos atajadas tan espectaculares como decisivas para que el otrora gigante andino no se haya venido con dos bolsas negras de basura hinchadas de goles.
“We can be héroes, just for one day” (podemos ser héroes, solo por un día) cantaba David Bowie en 1977. Eso parecía decirle Roberts Rivas a sus compañeros cada vez que con sus manos tapaba la boca de los hinchas azules para que no perdieran la voz de tanta gritadera de goles. Se levantaba del suelo, aplaudía en silencio con sus guantes y gritaba a los suyos a que le “echaran bolas”. El mismo Rivas que siempre estuvo en la oscuridad desde que aterrizara en julio de 2010 a la disciplina atigrada. El mismo de caminar brincadito y que siempre con una sonrisa tímida en las concentraciones y entrenamientos de Táchira pasaba casi desapercibido.
Las dos paradas de Rivas anoche seguramente estarán en el top 3 del Show de la Copa Libertadores. Paradas de antología, que no son opacadas por el gol que le hicieron por debajo del cuerpo. Entre tantas noticias negativas, que aparezca una humilde figura, permite recuperar la ilusión.
Siendo Sanhouse tan intocable como irregular para los técnicos recientes, nadie en su sano juicio pensaba que otro merideño sería el protagonista. Rivas llegó de El Vigía para eso, para ser suplente de su paisano. Firmado De la Pava, Hasta Richard Ruíz, hoy en Estudiantes, estuvo por encima de Roberts. Diego Restrepo significaba el marcador negro que le tacharía de las listas de convocados, pero el destino no fue cruel.
8 meses sin jugar, pero entrenando con la esperanza de tener una oportunidad. Se enfermó a comienzos de 2012, sin embargo su quimera no se esfumó. Contra Monagas, De la Pava le dio el chance. Sin ser exigido, poco pudo mostrar, como contra Tucanes, hasta que apareció en el equipo titular de Libertadores. Un buen desempeño ante Corinthians y la exhibición ante Cruz Azul permitió que ahora el hincha (con mucha memoria corta) diga: “hay arquero”.
Fueron cuatro los goles, es verdad. Pero pudieron ser siete…


bien por roberts rivas..a la chita callando y con su trabajo serio y tesonero se ha ganado un puesto en la titular..sigue adelante nuevo orgullo merideño
bien por roberts rivas..a la chita callando y con su trabajo serio y tesonero se ha ganado un puesto en la titular..sigue adelante nuevo orgullo merideño
bien por roberts rivas..a la chita callando y con su trabajo serio y tesonero se ha ganado un puesto en la titular..sigue adelante nuevo orgullo merideño
puffff sin palabras eso si es verdad y lo digo yo soy uno de los que dije en el juego contra corinthians y anoche las atajadas q izo aki hay arquero grande rivas siga asi