En una conversación con Esteban Beracochea se me ocurrió preguntarle si el Real Esppor está para pelearle el título al Deportivo Táchira y Caracas o simplemente será un equipo difícil, animador y que estará en los primeros puestos pero sin aspirar al campeonato, por la juventud del proyecto.
Él se fue por lo segundo, y argumentó su postura con la vasta experiencia que le acompaña en este mundo del fútbol: lo del Esppor recién arranca, deben ir constituyéndose como un club sólido en estructura para dar frutos deportivos, y si bien han conformado una plantilla envidiable, para el profesor Beracochea este año debe ser para asentarse, no para ganar.
Con todo el respeto y la admiración que siento por el hombre que sacó campeón al “Carrusel Aurinegro” como director técnico, y aclarando que estas ideas solo son mi punto de vista, voy a llevarle la contraria en estas líneas, porque en esto del fútbol y el periodismo deportivo, si todos decimos lo mismo, la cosa se torna fastidiosa.
Es cierto que el equipo “merengue”, como le llaman algunos, recibió una estampida de jugadores: Toyo, Granados, Benítez, Piñango, Castellín, Cásseres, Maldonado, Oviedo, Manrique y Ortiz; y suele decirse que se necesita tiempo y trabajo para que las piezas encajen y el colectivo funcione correctamente. El trabajo está (fue el primer equipo en dar inicio a la pretemporada) y el tiempo, en este caso, puede ser relativo.
Condiciono el factor temporal por varias razones, juzguen ustedes: de los futbolistas que arribaron al Real Esppor, seis de ellos han sido campeones o han pertenecido a plantillas en momentos en que les tocó ganar un título en Venezuela, esto nos dice que, a pesar de ser un proyecto macro que aún está aprendiendo a caminar, va apoyado en un coche con ruedas bien reforzadas.
Otro juicio que me hace pensar que este equipo tiene los elementos para ser campeón de la temporada 2010 – 2011 del fútbol venezolano es que, casi un puñado de las contrataciones, son jugadores de total confianza del estratega, y se conocen al extremo de parte y parte. “Chita” no tiene que excavar para encontrar todo el oro, hay varias joyas que ya tiene en sus manos y sabe sacarles brillo. Esto es fundamental para que el resto del grupo se vaya sintiendo cómodo sin tanta dificultad. Además, si de tiempo hay que hablar para adaptarse, Táchira y Anzoátegui también lo necesitan, y nadie se atreve a dejarlos fuera de la lista de candidatos.
A todo esto tenemos que sumarle la punta de lanza del conjunto blanco: Sanvicente. El director técnico más ganador de la historia de nuestro balompié, y eso no es poco. Más que un agregado a lo antes expuesto, la llegada de Noel para darle rumbo al equipo es garantía de que se obtendrán frutos.
De esos frutos, los que se recogen a corto plazo están al alcance del Real Esppor, y aquí entra la consecución de un título en el año futbolístico que ya inició. Los otros resultados, a los que sabemos que la directiva también apunta, como son la conformación de un club y el establecimiento de las categorías menores, sí necesitan más tiempo. Los años hablarán.
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