
Foto: Diario Líder
Carlos Domingues – @CDominguesP
En el monumento de la avenida España en San Cristóbal hay que abrirle lugar a una nueva estatua. Nadie se colocó la aurinegra tantas veces como él (362 partidos). Capitán desde hace más de seis años. Nacido en la capital tachirense. Internacional absoluto con la selección de Venezuela, fue catalogado en muchas ocasiones como el mejor lateral derecho del país. Levantó dos veces la copa de campeón absoluto con su amado Táchira. En su pierna derecha guarda un obús cargado de artillería letal para el arquero contrario.
Cuando tocaban las maduras, siempre dio la cara. En las duras, también. En el juicio final muchos quisieron catalogarlo como uno de los responsables de la catástrofe deportiva de Táchira. Pero él permanecía tranquilo, pausado como siempre. Quizá su carácter reservado, gélido por timidez y algo de ingenuidad, lo hacía permanecer estoico ante las críticas.
Gerzon Chacón ya no estará en Deportivo Táchira. Nadie imaginó que el 30 de mayo de 2012, en San Felipe, el capitán disputaría su último partido como aurinegro. El último, sí, porque aunque el destino es impredecible, en sus planes inmediatos no se vislumbra un regreso a su eterna casa.
Cedemos el espacio de la columna a una conversación sincera con el último ídolo y referente de la hinchada amarilla y negra. No será un homenaje, pero sí una búsqueda de lo que todos merecemos saber tras su intempestiva salida del gigante andino.
- Nos enteramos de tu salida del equipo por una nota de prensa…
- Salir así es un golpe muy difícil de asimilar, no solo para mí, sino para mi familia también. No entiendo por qué la directiva no me comunicó antes esa decisión si ya la tenían prevista. Creo que no fue ni la forma ni la manera de hacerlo, incluso dejé de atender dos ofertas porque quería seguir en Táchira. Hay que preguntarle a los directivos qué pensaron ellos. Mi sueño era retirarme con la camiseta de Táchira.
- ¿Cómo te comunicaron la decisión?
- Me sentí sorprendido porque me habían comunicado que contaban conmigo, que entraba en los planes. El profe Manolo (Contreras) me llamó y me dijo que él quería contar conmigo, pero era una decisión de la directiva mi salida del equipo. Soy profesional y me toca asimilar esos asuntos.
- Las críticas contra Javier Villafraz, Manuel Sanhouse y tu persona se hacían cada vez más fuertes, responsabilizándolos de la mala marcha del equipo. Hoy que ninguno está, ¿crees que triunfaron quienes apostaron por culparlos a ustedes?
- Sin duda que en los momentos negativos los de más experiencia éramos más responsables que el resto de jugadores. Estábamos conscientes que teníamos equipo para más. Hay mucha gente malintencionada que busca sólo lo negativo y crearon una polémica fuera de contexto con aquello que dijo Manolo (sobre el supuesto “sindicato”). Lo que puedan decir me tiene sin cuidado, me importa lo que piense la gente cercana a mí. Hay gente que solo quiere descalificar. Creen que ya estoy viejo para el equipo, pero esos no saben que yo debuté con 17 años de edad y todavía me quedan años de activo. Yo estoy tranquilo, mis compañeros saben la clase de persona que soy.
- Se habló mucho de los métodos “tiranos” de Jorge Luis Pinto y el descontento de la plantilla por eso…
- Nunca. Con Pinto la relación con la plantilla era excelente. Si tú trabajabas, no tenías inconveniente. Los que salieron fue porque cometieron actos de indisciplina.
- ¿Fue buena la relación con Chuy Vera?
- A Chuy no le salieron las cosas. Él buscó variantes para salir del bajón, pero no hubo problemas en el camerino. Creo que el mismo entorno buscó generar polémica donde no hubo ningún inconveniente.
- ¿Es cierto o se trata de un mito que la opinión de la radio sancristobalense influye en el desempeño del equipo?
- Nosotros somos los que entramos a la cancha y resolvemos, pero algunos medios ejercen una presión tremenda. Se les olvida que tienen un micrófono. Debe existir un equilibrio, tienen el derecho de criticar, pero hay formas y maneras de hacerlo. Hay medios que estimulan al malestar de la gente y así van predispuestas al estadio, con la mentalidad de que no vamos a ganar. En un país donde la violencia es común, los medios deberían ser más comedidos. Sin embargo, reconozco que también hay mucha gente capaz y profesional.
- Te nombraré varias personas y las calificarás con una frase.
Juana Suárez:
- Una mujer luchadora, trabajadora, que ha ayudado al equipo.
- Karim Assaffo:
- Buen gerente, buena persona.
- Edmundo Kabchi:
- Invirtió en el equipo, lo ve como un negocio.
- Manolo Dávila:
- Prefiero no opinar.
- ¿El hincha tachirense es resultadista?
- Es una afición exigente, ganadora. A veces la misma pasión la lleva a otras cosas. Sabe de fútbol, aunque hay muchos que se dejan llevar por los que no son objetivos. Estoy agradecido cien por ciento con ella porque fueron más los buenos momentos que los malos.
- ¿Cuál es el mejor recuerdo que guardas de Táchira?
- Los títulos obtenidos. Fueron más los momentos positivos que los negativos. Hay gente que recordará sólo mi último año, pero hay aficionados que tienen tiempo siguiendo al equipo y sé que ellos se llevan el mejor recuerdo de Gerzon. Yo sé que el fútbol es el presente, pero estoy seguro que di lo mejor de mí siempre.
- ¿En algún momento la plantilla se sintió aislada de la directiva?
- No hay excusas al mal desempeño. El equipo quedó campeón con una directiva que gerenciaba en Caracas. Cuando las cosas van mal, el único apoyo que tienes es el de tu familia, tus compañeros y de un grupo de aficionados.
Gerzon ya no es el símbolo de Táchira. Quizá queden algunas dudas sobre lo que opine, pero que esa intriga no sea acerca de su sinceridad.
Siempre capitán, siempre ídolo.


Es que ustedes los gochos le hacen estatuas a cualquier mierda
Excelente nota, gracias Gerzon, Carlos, Erasmo Alejita buen trabajo, me queda debiendo una opinion pero igual el mayor de los exitos