
Agustín Martínez – @agustinm90
Con un gol agónico de Santiago Silva en tiempo de descuento, el equipo de Julio Cesar Falcioni igualó uno a uno con Fluminense en Rio de Janeiro y se convirtió en el primer semifinalista de la Copa Libertadores 2012.
Para ambos equipos era una final anticipada. Para el xeneize todavía quedaba clavada la espina de la eliminación en semifinales del 2008, por eso, tras conseguir la ventaja 1 a 0 en Buenos Aires, Boca viajó a Rio en busca de la clasificación. El Fluminense comenzó mejor y fue superior al equipo de Falcioni durante los 90 minutos. De todas formas, el partido tuvo muy pocas luces, el juego trabado y los nervios, sumados a la cantidad de faltas intrascendentes que pitó el chileno Osses, hicieron que el partido fuera aburrido.
El Flu encontró el uno a cero a los 16 de la primera etapa de la mano de un tiro libre ejecutado por Carleto que rebotó en Rivero y se metió pegado a un palo. Los de Abel Braga fueron por más y parecía que antes de la finalización del primer tiempo iban a alcanzar el segundo, sin embargo, la poca claridad en la definición y la defensa de Boca lo impidieron.
De cara a la segunda mitad, Boca se paró unos metros más adelante y logró incomodar al local, aunque no contó con una situación clara para lograr la igualdad. Rafael Moura podría haber puesto el dos a cero para el Fluminense, pero Rolando Schiavi salvó sobre la línea tras un par de rebotes.
Cuando los hinchas ya jugaban con quienes ejecutarían los penales, Boca alcanzó la clasificación. Riquelme, de poca participación en el partido, abrió muy bien para Rivero, que entró al área y cruzó un remate que dió en el palo, pero que en el rebote Santiago Silva empujó al arco de Cavalieri para consumar la gesta.
Empate en uno y clasificación para Boca. En la próxima fase, el equipo argentino podrá enfrentar a Vélez (si dos equipos del mismo país llegan a semifinales deben enfrentarse entre sí), Libertad o la Universidad de Chile.

