Juan Arango se mostró ayer en estado de gracia, como predestinado a hacer de su debut en la Bundesliga un día inolvidable.
Si algo pudo quedarles claro ayer a los aficionados tras el partido del Borussia Mönchengladbach ante el Bochum (3-3) es que el venezolano llegó a Alemania decidido a demostrar lo que vale.
El criollo repitió la dosis que ya había mostrado en su estreno en la Copa de Alemania, el sábado pasado, con gol y asistencia para confirmar por qué la prensa alemana se refiere el M’Gladbach como Arango y compañía.
El mediocampista puso a ganar a los suyos en el primer tiempo. A los 19 minutos recibió un pase en el área de su compañero Roberto Colautti, que dominó con precisión y sacó un puntillazo cruzado al segundo palo para marcar su primer gol de la temporada y para un venezolano en la liga alemana.
Arango recibió el abrazo de sus compañeros, sonreído se levantó del piso y luego miró hacia la tribuna lanzando un saludo al aire. Desde allí lo miraban su esposa Laurys, sus hijos, sus padres, su agente Salvador Maestro y su hermano menor, enfocados por la transmisión de una televisora local.
El M’Gladbach había salido inspirado en su visita y ya ganaba 2-0 -tras gol de Colautti- cuando Arango sirvió un pase preciso a la cabeza de Roel Brouwers para el 3-0.
En la tribuna miles de hinchas del Mönchengladbach, que se trasladaron para ver el estreno de su equipo, cantaban y bailaban sintiendo que el viaje había valido la pena.
Arango brillaba y todo lucía perfecto, pero para el segundo tiempo su equipo se vino abajo y el Bochum redujo las distancias en el marcador.
El venezolano debió resignarse y bajar a colaborar en la defensa, labores que debió reforzar aun más cuando llegó la expulsión de su compañero Dante. La oportunidad de ser el héroe del partido se reducía a una jugada de contragolpe porque el M’Gladbach no pasaba de su mitad de la cancha.
Pero aunque parecía muy lejana, tuvo la posibilidad en el minuto 87, en una jugada dentro del área pero la precisión le faltó esta vez.
La superioridad demostrada por el Mönchengladbach en el primer tiempo terminó opacada por la remontada del Bochum, que con la igualada confirmó que ambos equipos tienen mucho trabajo por hacer para no estar en el grupo de los que evitan descender a final de temporada, como les sucedió el año pasado.
En ese sentido el Gladbach se pareció mucho en este primer partido al Mallorca español del que viene Juan. Aunque en descargo habrá que decir que al equipo le falta cuajar aún tras la llegada de nuevas piezas.
Para juzgar al equipo tras un primer partido es un tanto apresurado, pero para Arango fue la medida justa.
Fuente:
EL UNIVERSAL


